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viernes, 26 de febrero de 2016

Reinicio con relato de viaje: Capilla del monte





Reinicio este nuevo año de actividad, incluyendo el blog, con el relato de los días de vacaciones en que viajamos a Capilla del Monte. Una bellísima ciudad en la provincia argentina de Córdoba.











Un lugar en el que se conjugan de manera mágica la belleza del paisaje y la espiritualidad del lugar.


































Poder hacer mis prácticas diarias de respiración y meditación allí era maravilloso.


Me encantaba descubrir la inmensa variedad de espigas que crecían entre las piedras.







Caminatas

















Si bien recorrimos poco porque el calor era agobiante y el sol inclemente hacía imposible salir con un bebé gran parte del día, pudimos disfrutar de ver a Fran jugar con otros nenes en la pileta, de salir a pasear por la plaza dónde había una feria artesanal hermosa. Un programa habitual era ir  al atardecer a sentarnos allí a ver algún espectáculo a la gorra: bailes latinos, música afro, shows para chicos y comer al paso alguna porción de tarta o panes rellenos vegetarianos. A Fran le encantaba y era una salida super relajada, simple, económica y que nos permitía contactarnos con diferentes expresiones artísticas.





























































Cuando podía, me sentaba a leer o escribir. En  Samadhi, o Café Kafka,o en cualquier lado  me dibujaba grietas y me metía en ellas añorando lluvias o al menos días nublados, mas amables con mi mundo interior.

































Es el paraíso para los que tenemos una alimentación naturista.
Hay muchísimas dietéticas y opciones vegetarianas en los restaurantes a precios verdaderamente muy convenientes.













Kuyen era mi preferida.
Allí me abastecí de diferentes artículos, entre ellos café de algarroba para traerme!








































































Fue en la feria que encontré con un puesto maravilloso: "A través del periscopio". Su madre- artista  es Sita. Quedé ensoñada con sus creaciones. Me sentía Alicia en el país de las maravillas. Me llevé estos tres cuadros...















Bendita lluvia



Rosa de Oriente















Lluvia floral


(Ahora, colgada en mi atelier, tengo una lluvia de flores siempre a mano...)


Evidentemente como me sentía agobiada por la falta de lluvia, troqué mi energía-dinero por energía creativa de lluvia. Me llevé la lluvia...





...y éste par de zapatos que era el único que tenía... ¿Cuántas posibilidades hay de que el único par del puesto sea tu ´número y te vaya increíblemente cómodo? . Pasé de sentirme Alicia  a sentirme la Cenicienta (pero muy distinta a la que pasivamente espera ser rescatada por un hombre idealizado... yo saqué mi billetera y me los compré!).
En realidad no me compré un par de zapatos... me llevé una "brisa primaveral" para mis pasos cansados del calor.






















































Al día siguiente volví por Azulópolis...¿quién puede resistirse a llevarse una ciudad azul?
(Finalmente como  a mi mamá le encantó se lo regalé)







Me encantó conectar con la artista... . No siento que "haya hecho una compra de objetos" , sino un trueque de arte, sensaciones, lugares utópicos donde descansar el alma...


Recuerden visitar su hogar virtual: A través del persicopio


Ya he escrito aquí  el porqué valoro el trabajo artesanal, el puente de almas que son las artesanías. Su capacidad transformadora. Su secreto relato.


FELIZ NUEVO AÑO DE CREACIÓN BAJO EL SOL Y LA LLUVIA!!!